
La voz antigua de un barco
te vomitó en la orilla del río.
Las olas, generosas, te acercaron,
pero en seguida,
mezquinas de tu aliento sobre la geografía
de mi cuerpo,
te extraviaron nuevamente.
Ahora,
sobre estas páginas en blanco,
intento trazar tu recuerdo,
atar tu presencia a los renglones,
arrebatar tu nombre a la marea.
te vomitó en la orilla del río.
Las olas, generosas, te acercaron,
pero en seguida,
mezquinas de tu aliento sobre la geografía
de mi cuerpo,
te extraviaron nuevamente.
Ahora,
sobre estas páginas en blanco,
intento trazar tu recuerdo,
atar tu presencia a los renglones,
arrebatar tu nombre a la marea.
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